Durante décadas se sostuvo que el barbecho químico era una práctica indispensable para reservar humedad de cara a los cultivos de verano. Sin embargo, un nuevo estudio liderado por la Red de Cultivos de Servicios de la propia Aapresid e investigadores del IFEVA, FAUBA y la UNR tiró abajo este dogma histórico con datos recopilados en 63 sitios del país. La investigación reveló que durante el barbecho largo se llegan a perder entre 270 y 400 mm de agua por evaporación y percolación, funcionando de forma totalmente ineficiente.
¿Cómo cambió esta postura histórica la entidad que impulsó el modelo, cuál es el rol real de los cultivos de servicio y por qué sostienen que esta práctica alternativa no afecta el rinde posterior? Descubrí las razones del debate en la nota completa:






















